Mostrando entradas con la etiqueta sentimientos. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta sentimientos. Mostrar todas las entradas

viernes, 5 de marzo de 2010

Tiempo de egoismo

Yo, no siempre soy buena, no siempre soy mala, pero siempre doy la impresión equivocada. Cuando quiero algo, lo quiero por mucho tiempo, hago cosas para tenerlo, pero después me decepciono y no sigo buscándolo, luego me siento culpable por abandonar he intento por todas las maneras conseguirlo de nuevo. Soy un mundo de contradicciones, pero si aprendes a comprenderme puedo ser maravillosa, incluso gracias a mis contradicciones. Quiero como loca, hago todo por las personas que amo, me hace feliz hacerlo. Soy un poco tonta y siempre soy lenta, me impresiono fácil con cosas sencillas, soy feliz con poco, me deprimo con poco. Soy de risa sencilla, lloro mucho con poco estimulo. Me importa lo que la gente piense de mí. Pienso mucho en muchas cosas, tengo teorías sustentadas acerca de casi todo, las cambio constantemente, no tengo una forma de ver las cosas definida, estoy en una constante búsqueda de cosas buenas en la gente. Suelo tenerle miedo a mis sentimientos, a la gente y a todo lo que me rodea, pero mi mayor temor es al cambio. Y aún así lo amo. Soy medianamente inteligente y entiendo las cosas con facilidad, me gusta aprender. Amo leer. Me encanta la música, y los conciertos porque no escuchas la música, la sientes. Mi meta en la vida es aprender a sentir, y trabajo en ella todos los días, por más que tema no pensar, lo intento con todas mis fuerzas, y amo los momentos en los que no lo hago, así diga lo contrario. Me encanta, sobre manera, que me besen, podría morir haciéndolo y no me sentiría mal. Me gusta ayudar a la gente, hablo de manera muy elaborada, me gusta buscar la perfección. Detesto cuando me encasillan, cuando deciden como debo ser y cuando uno de mis comportamientos o pensamientos se salen de esa imagen, me digan que porque he cambiado, yo soy todo lo que quiera ser y no ser siempre la misma hace parte de mi esencia. Estoy traumatizada y tengo serios problemas psicológicos y de autoestima. Creo que no merezco el amor de la gente y me siento más mala de lo que soy(creo en este momento, mañana quizá me sienta terrible), me siento culpable cuando alguien me quiere y no es que sea modesta o humilde, es que tengo una muy mala imagen de mí, porque me siento culpable cuando me quiero con defectos y todo, porque me han enseñado que lo que yo soy no es suficiente y esta mal sentirse bien con eso. No me gusta hacer las cosas cuando no tengo ganas y aún así las hago. ME AMO, pero me odio 14 de cada 24. Estoy deprimida hace varios años, pero no se me nota todo el tiempo, ya me cuesta mucho fingir felicidad y no hablar de lo que me molesta. Suelo contarle todo a la gente y después sentirme vacía y perder el sentido de cada cosa que digo. 

Esta lloviendo, y cuando llueve me gusta leer y ver la lluvia, escribir también, pero creo que este tipo de lluvia(suave con impresión a larga) es más buena para leer.


sábado, 28 de noviembre de 2009

Yo pecador me confieso...

Hay muchas cosas que no he dicho y no sé porqué... las quiero decir, quiero poder hablar tranquilamente sin todas esas cosas detrás pidiendome a gritos que las deje salir.
Confieso que soy atea hasta la medula, que me cuesta creer más que cualquier otra cosa, creer en dios, en las personas, en mí. Confieso que me duele ser atea, que todos los días pienso que sería mucho más fácil ser católica, al menos tendría a dios a mi lado, a eso a lo que todo el mundo acude cuando ya no hay nadie más.
Confieso que me cuesta mucho aceptar mis errores, me cuesta mucho aceptar que no acepto mis errores. Confieso que tengo una excusa para todo, no hay nada que haga yo porque sí.
Confieso que tengo miedo de que mi mamá me odie, tengo miedo a odiarla.
Confieso que a veces me gustaría no seguir.
Confieso que me gusta mucho la música, me gusta tanto que hay canciones que me causan maripositas en el estomago.
Confieso que toda reacción física la analizo, como las maripositas, que son una recurrencia de impulsos nerviosos en mi plexo solar.
Confieso que me importa mucho lo que la gente piense de mí, que me imagino conversaciones que no tengo con la gente, que a veces hablo sola por mucho tiempo.
Confieso que odio el desorden, y que no lo puedo ordenar porque no sé por donde empezar.
Confieso que me gustaría mucho vivir sola.
Confieso que soy paranoica, que creo que la gente no me quiere, que creo que todos me odian.
Confieso que muchas cosas se me hacen dificiles, pero no suelo admitir que lo son porque le tengo un miedo intenso al fracaso.
Confieso que suelo rendirme, que suelo inventar mil excusas en mi cabeza para no hacer las cosas, para no confrontar mis incapacidades, pero al final termino haciendo todo, porque odio ser alguien que se rinde.
Confieso que tengo días tristes, que lo son porque sí, que tengo mal humor, que lo escondo tras sonrisas fingidas, tras sueños inventados.
Confieso que hay alguien a quien quiero mucho, como a una parte de mí.
Confieso que no sé enamorarme, que no sé querer a nadie de esa forma.
Confieso que me duele mucho llorar, que me da rabia conmigo por hacerlo, que me gustaría no volver a hacerlo.
Confieso que hace poco algo se rompió y ya no veo las cosas de la misma manera, estoy un poco más amargada.
Confieso que me duele mucho el encierro, que me duele mucho estar sola.
Confieso que me arrepiento de las cosas. Incluso antes de hacerlas.
Confieso que creo que el año pasado era más feliz, pero no estoy segura, no sé si es la simple costumbre de creer que tiempo pasado fue mejor.
Confieso que creo que mi padre es muy débil.
Confieso que no me gustan los besos fingidos, esos que todo el mundo da, pero en realidad nunca existen.
Confieso que me gustan los abrazos en demasía.
Confieso que me gusta comer cuando estoy triste. También me gusta cocinar cuando lo estoy.
Confieso que voy a extrañar mucho a mi amiga que se va, porque la adoro, y es lo único que me quedaba de mis 4 compañeras.
Confieso que amo los cumpleaños, aunque nunca haya tenido uno tan feliz que no sienta tristeza.
Confieso que cuando más hablo es cuando más quiero quedarme callada.
Confieso que me cuesta mucho hacer amigos, confieso que me cuesta decir lo que realmente pienso.
Confieso que me siento en una encrucijada cuando de comprar ropa se habla, confieso que no sé si quiero bajar de peso por mí, o solo quiero que los demás se fijen en mí.
Confieso que me da rabia tener pensamientos superficiales.
Confieso que me gustan mucho las novelas mexicanas.
Confieso que me gusta mucho leer y tengo una manía incesante de anotar los libros que he leído, para no olvidarlos de a poco.
Confieso que no soy capaz de leer un libro dos veces, pero si puedo ver una película miles.
Confieso que casi nunca me dejan de gustar las cosas, por eso suelo decir que nunca cambio.
Confieso que no apoyo la piratería, pero bajo música de Internet.
Confieso que me deprimo fácil, y que muchas veces he querido ir al sicólogo para que me "arreglen".
Confieso que amo a mi gato con locura, y tengo un miedo intenso de perderlo.
Confieso que voy a seguir llenando esta entrada hasta que no pueda confesar más cosas.

miércoles, 20 de mayo de 2009

Hoy estoy rara...

Has tenido días en los que no te encuentras en ti mismo?, días en los que sientes que el mundo se cae a pedazos, y en vez de luchar te dejas caer?... Bueno, hoy fue uno de esos días, de esos días brillantes donde todo se ve gris, y donde te sientes tan tonto e inútil que no te puedes comparar con nada, porque nada es más que tú, donde sientes que no tienes de que hablar porque no tienes idea que es lo que estas pensando, pero aun así hablas hasta saciarte, hasta que no te caben más palabras en la boca llena y decides callarte. Donde todo es raro, nada te parece familiar, y todo tiene un doble sentido y una doble intención, donde el mundo esta contra ti y la paranoia no te deja respirar, donde cada cosa nimiamente buena, se convierte en lo único bueno, donde nada de lo que haces, dices, piensas u oyes tiene sentido.
Hoy es un día así, hoy mis palabras se enredan en mi cerebro hasta que consigo decir todo lo contrario a lo que quería expresar, donde logro convencerme de que lo que quiero no es lo que quiero, de que estoy equivocada en todos los sentidos, y que por más que lo intente siempre cometeré los errores más bobos y me echare la soga al cuello, si no es por un lado por el otro.
Todo esto converge en un punto, en el que converge todo lo mío, en mi necesidad de agradar y en mi estúpida balanza de pesos, que siempre anda descuadrada. Siempre logro equivocarme de tal manera que me quedo sola, por las bobas que siempre termino haciendo.
Paranoica, melancólica, desesperada, amorosa, odiosa, aburrida, rebelde, culpable, enamorada, odiada, no sé cual de todas, solo sé que hoy estoy rara.