Nunca pensé que escribiría un blog pero, aquí estoy, tratando de imaginar cómo me gustaría leer uno. Éste lo creo para aprender quien soy, para construirme y para escribir todo aquello que no digo, por temor a que nadie lo quiera escuchar. Pensé llevar un diario, pero que tiene eso de divertido si nadie lo lee?. Intentaré ser constante, cosa que no soy, y trataré de ser clara, cosa que tampoco soy.
domingo, 14 de junio de 2009
Y bueno...
Subo cosas raras a este remedo de blog y digo que intento construirme, pero y que? como me construyo? si nisiquiera digo quien soy ya... Como comienzo a remodelación si no estoy al tanto de los cambios necesarios?... pero, que sé de mí? como hago para describirme? como hago para meter todo lo que soy en un cuadrito de blog? no creo que acabe nunca, pero al menos hoy empezaré. Que va primero? ah...mi nombre. Carolina, siempre me ha gustado, lo odie un poco en el kinder cuando las niñas me cantaban "Carolina Carolina huele a mierda de gallina!!" pero siempre ha sido yo, simple, sencillo, solo. Se que mi papá lo escogio pero creo que fue solo por cuestión de ego, de "mi niña no se puede llamar Carlos" y llego Carolina. Conozco a algunas carolinas, pero no son como yo, igual el nombre no es tan importante, siempre la gente te reconoce por algo más, no por tu nombre, y alguien alguna vez te lo va a cambiar, entonces para que tanto alboroto con él?. No me importa que contracciones le puedan hacer, pero no me gusta una, una que no soporto, una que he odiado desde pequeña, quien sabe que trauma tengo con ella, Carola. Nunca jamás me llames así. Apellido: Rodriguez. Muy común, muy largo, me demoré para aprenderlo a escribir, tiene una tilde, nunca se la pongo. No me causa nada, me parece peye(palabra muy común en mi) que sea " hijo de rodrigo" cuando ni siquiera tengo algún pariente que se llame Rodrigo. Vasquez. Tiene tilde también y tampoco se la pongo, simple. Tengo más apellidos, pero ninguno que me interese compartir, todos son muy criollos o muy españoles, no me gustan, no dicen nada de mi, depronto delatan la familiaridad de mis abuelas( que son primas, porque no sé una palabra verdadera para primitud) y nada más. Me faltan algunos, gracias a esa costumbre discriminadora de antes de los hijos bastardos, sin papá sin segundo apellido. Odio eso, no es justo, es tan injusto como la vieja costumbre de que la mujer adoptaba el apellido del hombre, como si fuese su propiedad, eso de que tiempos pasados fueron mejores en muchos casos es mentira. Amo a mi familia, pero no me gusta que vengan a mi casa, me gusta estar sola en mi casa como lo estoy en este momento, solo Kero y yo.
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Cuando yo ya lo he dicho todo... te toca hablar a tí