A veces las tareas del colegio impulsan mi imaginación y termino haciendo cosas relativamente buenas que me gustaría mostrar y que buena cosa hacerlo aquí, en mi rincón de palabras. A principios de noveno escribí este "ensayo" acerca de la libertad y verán que aunque hay una idea que entrelaza algo pasa: pues se acaba la clase y tengo que entregar... Espero les guste!
La libertad de elegir
Nacer libre, vivir libre, morir libre. Aunque debería ser el ciclo de la vida, dificilmente se cumple con la primera. Desde que naces estas predestinado a tener una vida grande, todos esperan cosas de ti, que seas un crío hermoso, que aprendas a caminar, a hablar, como lo hicieron tus hermanos o tus vecinos, que seas un niño obediente, que te vaya
bien con tus estudios, que estudies una carrera, que formes una familia y que con el trabajo de tu vida pagues una tranquila vejez.
Si alguien alguna vez desea ser diferente, será inmediatamente señalado, maltratado, e intentarán regresarlo a ese "buen camino" que todos debemos seguir. Te dicen como comportarte, que comprar, que usar, hasta que cuerpo tener. Y este don, este derecho y este valor no se toma en cuenta, nunca, si alguien alguna vez tiene que definirse en algún valor nunca se define como una persona libre, soy amable, cariñoso, pero rara vez soy libre. Y aunque en esta sociedad estemos atados de mente y cuerpo, y aunque todos los días atropellemos la poca libertad que tiene el otro, debemos recordar que siempre podemos estar peor.
Y puff, se acaba la clase y no digo nada, y termino con esa idea azul que es la peor forma de terminar cualquier cosa... lo que el apuro le hace a las ideas.
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Cuando yo ya lo he dicho todo... te toca hablar a tí