En este momento viene a mi mente un pequeño recuerdo. Yo, con mis rulitos rubios y mis bellos ojos casi verdes en la sala de mi casa con mi tablerito y unas cuantas tizas haciendo las vocales, me sentía tan orgullosa, porque las sabia hacer, despacio a, despacio e, despacio i, y así... No eran muy lindas, todavía no lo son, pero eran perfectas. Eran mi expresión primaria de humanidad y aunque en ese entonces no lo veía de esta manera, me llenaba de satisfacción. Escribir, nuca ha sido mi pasión, no lo había hecho muy amenudo y cuando lo hacía, lo único que me quedaba era un sabor amorgo a decepción, porque esperaba demasiado de mis escritos. Ahora, que he empezado a escribir con más frecuencia y sin ningún otro propósito que divertirme y que no se me olviden las cosas, porque mi memoria no anda bien ultimamente, he descubierto lo maravilloso que es, lo bien que me hace y la tranquilidad que me brinda. He perdido un poco la necesidad de contar todo, porque puedo escribirlo. Ya no siento la necesidad de que me escuchen, porque el papel siempre está aquí para ser llenado. He perdido mucho tiempo preguntándome cosas que, como no escribo, se quedan sin respuesta, inventando historias que después ni yo recuerda. Por eso, desde ahora comenzaré mi travesía de una manera más diferente, sin hablar tanto y con más letras de por medio. Con más olor a lapicero y a papel limpio, con más hojas marcaditas por lo fuerte de mi escritura. Tal vez cuando sepa escribir mejor, cuando tenga suficiente poder en las artes comunicativas pueda enseñar, para que nadie se pierda de lo maravillosa que es la humanidad, de su gran invento, de su gran capacidad y de las pocas cosas buenas que ha hecho con ello. Es una de las pocas razones que tengo para sentirme bien en mi condición, el poder escribir y dejar mi memoria plasmada en el papel. Porque este es el secreto, éste es el poder maravilloso del que todos hablan, ésta es la magia que hace al mundo girar y lo que hace tan increíbles las civilizaciones: la palabra y los mecanismos de trasmisión de la misma, Entonces tú, que por casualidad estas leyendo esto, comienza a disfrutarla, porque si te vas de esta realidad sin saber de ella y sus parajes, habrás perdido completamente tu viaje aquí en la tierra.
Nunca pensé que escribiría un blog pero, aquí estoy, tratando de imaginar cómo me gustaría leer uno. Éste lo creo para aprender quien soy, para construirme y para escribir todo aquello que no digo, por temor a que nadie lo quiera escuchar. Pensé llevar un diario, pero que tiene eso de divertido si nadie lo lee?. Intentaré ser constante, cosa que no soy, y trataré de ser clara, cosa que tampoco soy.
jueves, 8 de octubre de 2009
Cuando dejas de hablar de algo lo vas olvidando. Pero después vuelve y si era malo parece peor, y si era bueno, creerás que fue lo mejor. Eso es lo especial de las letras, del papel y del lápiz, de su mágica convergencia, Cuando escribes las cosas, los eventos, los sentimientos, los pensamientos y las opiniones ya no los puedes cambiar, ya no cobrarán más importancia ni la perderán, serán siempre lo que eran y nunca serán diferentes. Esta es la magia que solo los humanos poseemos, lo que nos hace tan especiales; nada más. No es el lenguaje, sino la capacidad de plasmarlo, de inventar una realidad diferente, de hacerla verdadera y de crear, de dar forma tus pensamientos y, en cierto modo, compartirlos. No imagino mi mundo sin letras, sin hojas, ¡sin libros!¿Cómo viviría yo en un mundo sin libros? Mucho peor ¿Cómo viviría yo sin saber leer? ¿Cómo seria mi mundo de pequeño sin las experiencias de los demás, sin todas esas historias que me llenan y que expanden mis horizontes?. No lo soportaría, dejaría de existir. No recuerdo bien el momento en el que aprendí a escribir o a leer, pero fue un momento bien importante, más que cualquier otro, fue el momento en el que el mundo se abrió a mis pies, pero hasta ahora lo sé: muchas personas se han dado cuenta de que me gustan los libros, de que no estoy completa si no tengo un libro en la mano, una historia qué compartir, algo que aprender, peor no saben al grado que este amor llega, no saben cómo necesito leer y lo frustrada que me siento cuando estoy leyendo.
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Cuando yo ya lo he dicho todo... te toca hablar a tí