esas cosas que salen por que sí, esas palabras que salen de tus dedos, pero que ya no necesitas pensar para escribir. Porque te vuelves una maquina con palabras repetidas, y ya no importa. ya ni la tristeza hace parte de ti, porque te decepcionas tanto, que ni eso sientes. Es que para que sentir si duele... entonces prefieres callar y esperar a que terminen los momentos en los que tienes que hablar. Y te encierras en ti... y piensas. Y es más tranquilo.Hace poco me di cuenta de algunas cosas acerca de mí, que no sabía del todo. Me gusta sentirme necesitada, es mi forma de conectarme con el mundo, pero no me gusta sentir que necesito de la gente. Por eso, cuando siento que necesito a la gente, me alejo de ella, o simplemente creo distancias que no existen. Odio que la forma en la que veo a las personas cambie, por eso aunque me gusta que me cuenten cosas, en algunos casos me gustaría seguir siendo inocente. Me encanta la biología, porque la vida es compleja y entenderla así sea un poco hace que la existencia sea más llevadera. Cuando las personas que quiero hieren a otras, así no tengan que ver conmigo, sin siquiera conocerlas, siento que me hieren a mí. Eran más, pero ya no me acuerdo. Detesto pedir. Punto. Detesto tener que pedir cariño, tener que planear salidas, siento como si obligara a la gente a estar conmigo, si quisieran estarlo, lo harían y ya, no?
Listo, ya ni sé que quería con esto, estoy tan distraída... ni encuentro que hacer.
Un día me caí de la cama, y me pegue fuerte, pero estaba dormida, y estaba bien entretenida... entonces seguí durmiendo, en el suelo.