Tal vez este no sea el mejor momento para hacer esto, pero alguno de los dos tenía que hacerlo y lamento ser yo quien tenga que ponerse en esta posición.
Me encanta verte dormir, ver como a veces solo a veces, abrazas tu almohada, como me abrazas a mí después de tus largos viajes, te ves tan hermoso, tan mágico, casi como un angel, alguna vez pense en grabarte para que vieras que no eres tan malo, para que te vieras como yo te veo. Pero ya no hay tiempo, para nada, nisiquiera para amarnos de nuevo.
Yo sé que llovía, mucho, tanto que no te vi venir, solo te sentí, a ti y tus maravillosos labios, esos que me besaron sin apenas conocerme, esos que me han besado más veces de las que puedo recordar, pero no recuerdo mucho más. Tal vez fue porque me asuste y en el resto del día no pude pensar en nada más, solo en ese beso. Imagínate mi sorpresa cuando te vi entrar a mi oficina la semana siguiente dándome la mano respetuosamente y yo sin decir nada... el mundo no podía ser tan pequeño. Resulto que eras mi nuevo asistente. Así empezó todo, no?. Ya sé, siempre te hago mil preguntas y espero que las respondas todas, pero esta vez no me quedaré para que me respondas esta. No creo que sepas que lo sé. No creo que te hayas dado cuenta las veces que te seguí a tu casa, cuando salias de mi apartamento como un niño asustado. No creo que sepas que la conozco, a ella y a Nana, que hasta tomamos el té un día.
Fue accidental, te lo juro. Aunque hace mucho ya no trabajabas para mí yo todavía escribía mis listas pensando en dártelas a ti, para que las leyeras en voz alta, ese día llegó la nueva y la llame por tu nombre, que raro, hace dos semanas no te veía, ella se volteo y me dijo con su voz suave como suaves deben ser las nubes blancas: me conoce usted señora... ese es el nombre de mi marido. Yo nunca te pregunte por tu pasado, tal vez al principio fue mi culpa, pero no puede seguir siéndolo, no ahora que lo sé, ahora que ella me ha mirado con esos ojitos de alelí, esos que son como los tuyos.
Se llama Julia, como tú hermana, aunque tal vez tu hermana no exista y ella sea la unica Julia en tu vida, tal vez para ella tu asistente se llama Lucia, como yo, no te asustes que no sé lo he dicho, jamás lo haré... Porque te amo y por encima de todas las cosas quiero que seas feliz, y quiero que Nana sea feliz, porque quien es menos culpable es ella y tal vez...
Tal vez nunca me has amado, y el tiempo que llevamos juntos es solo un espejismo, tal vez mis amigas tienen razón y solo has jugado conmigo... pero en el fondo yo sé que no... que nuestro amor es real, tan real como esta carta y como este momento, en el que has despertado y me hs pedido café.
Creo que fue buena idea haber venido al chalet, sé que Julia y Nana fueron al cumpleaños de la abuela y solo por eso aceptaste venir, porque la regla te es útil, nunca fuera nunca más de un día... solías decirme que era el trabajo, ahora que no pregunto no me dices nada. Hace una semana te pedí dinero para comprar leche y me dijiste que lo tomara de tu billetera, y ahi lo vi, era todo cierto, todas mis paranoias eran reales, estaban ellas dos con tu perro, al que sí me presentaste.
Todavía no sé como pudiste hacerle esto a ella durante tanto tiempo, como pudiste mentirle tanto, a ella que es tan buena... Tú no sabes que ella trabajaba hasta ayer conmigo, medio tiempo mientras la beba estaba en la escuela, para ayudarte a pagar las cuentas de la nueva casa... para ayudarte a pagar mis aretes de diamante.
Lamento no volverlas a ver, sobre todo a tu niña que se parece tanto a ti amor, te juro que sentí derretirme cuando la llevo al trabajo, cuando me dijo que habia salido temprano del colegio, ahi comenzaron mis sospechas reales, no podía parecerse tanto a ti sin ser hija tuya. Es muy dulce. Va a ser muy feliz cuando pases más tiempo con ella, cuando ya no tengas que viajar por trabajo.
Te traje tu café y me besaste, Dios como voy a extrañar tus besos, te dije que siguieras durmiendo y me invitaste a la cama de nuevo, te dije que trabajaba en algo y me miraste con tus ojos de regaño... como voy a extrañar esos ojos.
Quiero que sepas que sé cuanto me amas, cuanto te duele separte de mí, cuanto te has enamorado en estos tres locos años, se que tenias planes, que en navidad pensabas dejarlas, por mí, y se que te duele tan siquiera pensarlo, pero a mi me duele más seguir contigo, sabiendo lo que sé.
Amor, nunca he amando a nadie como a ti, nadie me ha hecho tan feliz, tu me hiciste creer en la vida, tu me ayudaste a no tenerle miedo a la muerte, a conocerme y amarme tanto como te amo a ti, hasta quise tener hijos contigo, sabiendo que no quiero tenerlos con nadie más.
Te has vuelto a dormir... en la maleta azul esta todo lo que habia tuyo en mi casa... me he asegurado de que no quede nada...
No trates de buscarme porque me voy lejos, no te atrevas a dejarles, ni por mi ni por nadie más, ellas te aman, amalas tu tambien.
Te amo con el alma... no lo olvides.