sábado, 28 de noviembre de 2009

Yo pecador me confieso...

Hay muchas cosas que no he dicho y no sé porqué... las quiero decir, quiero poder hablar tranquilamente sin todas esas cosas detrás pidiendome a gritos que las deje salir.
Confieso que soy atea hasta la medula, que me cuesta creer más que cualquier otra cosa, creer en dios, en las personas, en mí. Confieso que me duele ser atea, que todos los días pienso que sería mucho más fácil ser católica, al menos tendría a dios a mi lado, a eso a lo que todo el mundo acude cuando ya no hay nadie más.
Confieso que me cuesta mucho aceptar mis errores, me cuesta mucho aceptar que no acepto mis errores. Confieso que tengo una excusa para todo, no hay nada que haga yo porque sí.
Confieso que tengo miedo de que mi mamá me odie, tengo miedo a odiarla.
Confieso que a veces me gustaría no seguir.
Confieso que me gusta mucho la música, me gusta tanto que hay canciones que me causan maripositas en el estomago.
Confieso que toda reacción física la analizo, como las maripositas, que son una recurrencia de impulsos nerviosos en mi plexo solar.
Confieso que me importa mucho lo que la gente piense de mí, que me imagino conversaciones que no tengo con la gente, que a veces hablo sola por mucho tiempo.
Confieso que odio el desorden, y que no lo puedo ordenar porque no sé por donde empezar.
Confieso que me gustaría mucho vivir sola.
Confieso que soy paranoica, que creo que la gente no me quiere, que creo que todos me odian.
Confieso que muchas cosas se me hacen dificiles, pero no suelo admitir que lo son porque le tengo un miedo intenso al fracaso.
Confieso que suelo rendirme, que suelo inventar mil excusas en mi cabeza para no hacer las cosas, para no confrontar mis incapacidades, pero al final termino haciendo todo, porque odio ser alguien que se rinde.
Confieso que tengo días tristes, que lo son porque sí, que tengo mal humor, que lo escondo tras sonrisas fingidas, tras sueños inventados.
Confieso que hay alguien a quien quiero mucho, como a una parte de mí.
Confieso que no sé enamorarme, que no sé querer a nadie de esa forma.
Confieso que me duele mucho llorar, que me da rabia conmigo por hacerlo, que me gustaría no volver a hacerlo.
Confieso que hace poco algo se rompió y ya no veo las cosas de la misma manera, estoy un poco más amargada.
Confieso que me duele mucho el encierro, que me duele mucho estar sola.
Confieso que me arrepiento de las cosas. Incluso antes de hacerlas.
Confieso que creo que el año pasado era más feliz, pero no estoy segura, no sé si es la simple costumbre de creer que tiempo pasado fue mejor.
Confieso que creo que mi padre es muy débil.
Confieso que no me gustan los besos fingidos, esos que todo el mundo da, pero en realidad nunca existen.
Confieso que me gustan los abrazos en demasía.
Confieso que me gusta comer cuando estoy triste. También me gusta cocinar cuando lo estoy.
Confieso que voy a extrañar mucho a mi amiga que se va, porque la adoro, y es lo único que me quedaba de mis 4 compañeras.
Confieso que amo los cumpleaños, aunque nunca haya tenido uno tan feliz que no sienta tristeza.
Confieso que cuando más hablo es cuando más quiero quedarme callada.
Confieso que me cuesta mucho hacer amigos, confieso que me cuesta decir lo que realmente pienso.
Confieso que me siento en una encrucijada cuando de comprar ropa se habla, confieso que no sé si quiero bajar de peso por mí, o solo quiero que los demás se fijen en mí.
Confieso que me da rabia tener pensamientos superficiales.
Confieso que me gustan mucho las novelas mexicanas.
Confieso que me gusta mucho leer y tengo una manía incesante de anotar los libros que he leído, para no olvidarlos de a poco.
Confieso que no soy capaz de leer un libro dos veces, pero si puedo ver una película miles.
Confieso que casi nunca me dejan de gustar las cosas, por eso suelo decir que nunca cambio.
Confieso que no apoyo la piratería, pero bajo música de Internet.
Confieso que me deprimo fácil, y que muchas veces he querido ir al sicólogo para que me "arreglen".
Confieso que amo a mi gato con locura, y tengo un miedo intenso de perderlo.
Confieso que voy a seguir llenando esta entrada hasta que no pueda confesar más cosas.

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Cuando yo ya lo he dicho todo... te toca hablar a tí