Has tenido días en los que no te encuentras en ti mismo?, días en los que sientes que el mundo se cae a pedazos, y en vez de luchar te dejas caer?... Bueno, hoy fue uno de esos días, de esos días brillantes donde todo se ve gris, y donde te sientes tan tonto e
inútil que no te puedes comparar con nada, porque nada es más que tú, donde sientes que no tienes de que hablar porque no tienes idea que es lo que estas pensando, pero aun
así hablas hasta saciarte, hasta que no te caben más palabras en la boca llena y decides callarte. Donde todo es raro, nada te parece familiar, y todo tiene un doble sentido y una doble intención, donde el mundo esta contra ti y la paranoia no te deja respirar, donde cada cosa
nimiamente buena, se convierte en lo
único bueno, donde nada de lo que haces, dices, piensas u oyes tiene sentido.
Hoy es un día así, hoy mis palabras se enredan en mi cerebro hasta que consigo decir todo lo contrario a lo que quería expresar, donde logro convencerme de que lo que quiero no es lo que quiero, de que estoy equivocada en todos los sentidos, y que por más que lo intente siempre cometeré los errores más bobos y me echare la soga al cuello, si no es por un lado por el otro.
Todo esto converge en un punto, en el que converge todo lo mío, en mi necesidad de agradar y en mi estúpida balanza de pesos, que siempre anda descuadrada. Siempre logro equivocarme de tal manera que me quedo sola, por las bobas que siempre termino haciendo.
Paranoica, melancólica, desesperada, amorosa, odiosa, aburrida, rebelde, culpable, enamorada, odiada, no sé cual de todas, solo sé que hoy estoy rara.