miércoles, 22 de septiembre de 2010

Resume

Bueno, no voy a decir que no lo quiero, ni que lo odio, ni que estoy mejor sin él. No. Porque no estoy enojada, ya no. En realidad lo adoro, lo quiero sobremanera, por todo lo que me dio. Nunca lo odiaré porque me enseño cosas que de ninguna otra forma podría aprender, sobre mí, sobre las personas, sobre la vida. A pesar de como terminaron las cosas, no me arrepiento de nada y ninguno de los momentos que viví con él tengo algún interés en borrarlos. Tuve miedo, quise terminar con todo, me costó muchísimo entregarme, querer, dejar de poner obstáculos entre él y yo. Pero lo logré, y no fue suficiente. No quería que nada comenzará, no quería sufrir, ni quería que nada terminará, y heme aquí, al final del camino, orgullosa de cada cosa que pasó, de cada recuerdo, de mí y la seguridad que tengo ahora, de mi piel y de la certeza de que puedo ser querida. Todavía me duelen un poco las canciones de amor, y las referencias, pero es un dolor soportable, y sé que pronto todo pasará desapercibido como lo hacia antes de todo esto. Teniendo en cuenta la incertidumbre en la que me encuentro ahora, porque él no sabe que quiere hacer, siento que este es el fin... ya lo es porque no somos novios. Siento que estos 8 meses me cambiaron por dentro, me hace feliz poder estar en este momento como estoy, satisfecha. Encontré una fuerza interna que no conocía, descubrí un cariño que no sabía podía brindar y ahora, solo me siento tranquila.