No puedes. Es así de simple. No.
Tienes que tener claro que tus limitaciones son más grandes que tus libertades, tienes que tener claro que por más que quieras, no puedes.
No puedes cumplir con las expectativas tontas que todos tienen de ti.
No puedes justificar todos tus actos.
Tienes que entender que no puedes aceptar todos los golpes que decide darte la vida, ni las bofetadas que te proporciona la gente.
No puedes estar siempre a la defensiva, ni puedes confiar totalmente.
No puedes permitir al mundo que te lastime, pero no puedes dejarlos afuera.
Tienes que tener claro que los ojos no te dejan ver lo que hay realmente debajo, que las apariecias engañan y que todos tienen malos pensamientos, no eres la unica.
No puedes ganar en todo, a veces tienes que perder.
No puedes rendirte, ni dejar de luchar, ni tomar tus fracasos como simples momentos, debes aprender todo lo que puedas de ellos, sin llorar... no has perdido nada.
Debes querer, pero con precaución, la gente esta prevenida y muchas veces no quiere que la quieras, no tanto como eres capaz de hacerlo.
Controla tus impulsos, controla tu ira... pero dejala salir de vez en cuando, trata de decir la verdad, no puedes mentir ni fingir siempre.
No puedes seguir todos los consejos que te da la gente, ni los consejos que te das tu misma, permitete escuchar a todos, pero hazle caso solo a aquellos que sientas más cercanos, que te permitan crecer y vivir más.
Nunca permanezcas igual, aprende algo todos los días, valora a quienes tienes a tu alrededor, así no te valoren a ti, recuerda que la gente solo ve lo malo y nunca notará lo bueno que haces por ellos, pero cambia tú, buscale lo bueno a las personas, reconciliate con aquellos que te han herido, no cultives odios injustificados, pero cultiva todo el cariño posible.
Nunca dejes de decir las cosas buenas que tiene la gente, no permitas que el pesimismo llene tus arcas, pero mantente esceptica, para que no te hieran tanto.
Aprende a escucharte, que al final, solo las cuentas que tienes que rendirte a ti misma, son las que importan.
Gracias a todos aquellos que me permiten crecer todos los días, que me dejan ser tonta y gritar mi inconformidad, que se rien de mi y que me dejan reirme, que me escuchan cuando estoy enojada, y que no me dicen nada cuando lloro, a aquellos que me hacen llorar cuando solita no puedo y a aquellos que me permiten luchar para quererlos cada día. Muchas gracias por estar ahí todos los días y por darme esperanzas acerca de la gente... por no dejarme caer en el error dos veces y por permitirme ser yo, así ese yo sea diferente todos los días... Gracias por aceptar mis cambios de humor y mis bipolaridades, mis estupideces y mis inseguridades. Gracias... miles de gracias por cumplir en persona la función de este blog, gracias por escucharme, y por dejarme escucharlos.
Los quiero.